Un día como hoy, hace 20 años, a una hora que desconozco, la mamá del Prietas lo parió. Y a ella le digo: gracias, tía Pao, por pasar por ese suplicio para traer al mundo al energúmeno de mi amigo.
Después de compartir 15 años de mi vida con él, tengo un sinnúmero de historias, algunas chistosas y otras no tanto. Como conmemoración de su cumpleaños, contaré algunas que hicieron hincapié en mi psiquis, más bien aquellas que recuerdo en este momento, porque, again, después de 15 años lo que más tengo es material, pero no me acuerdo de todo.
Yo definiría mi experiencia con el Prietas en dos arcos: A.A. (Antes de ser Amigos) y D.A. (Después de ser Amigos). Aquí les vienen las mejores historias (las que me acuerdo en realidad) de ambos arcos.