Ahhh, Los Sims… juego ql como el pico. Todos dicen que el mejor fue el The Sims 3, algunos todavía prefieren el The Sims por la nostalgia, y otros son acérrimos defensores del The Sims 2. Pero, sin duda alguna, el que tiene las mejores gráficas es el The Sims 4. Yo juego ese último; me encanta y me full vicio por temporadas. Hace como un mes que no abría el juego, pero ahora estoy full enviciada, y todo por un challenge. ¿Pero en qué consiste?
El Ultimate Decades Challenge es un reto de Los Sims en el que tienes que intentar llevar tu linaje lo más intacto posible desde el año 1300 en Inglaterra hasta el 2020 en Estados Unidos. La parte más complicada es tratar de vivir de la manera más históricamente correcta posible, además de sobrevivir a mini eventos históricos como guerras, hambrunas y epidemias que pueden azotar brutalmente a tu familia.
Entre las mecánicas están los dados. Por ahora, la más importante es que cada vez que un sim nace o cumple años se lanza un D20 para determinar si logra pasar a la siguiente etapa de vida o si simplemente muere. Las mujeres tienen todavía más posibilidades de morir, ya que al momento del parto también se tira un D20 para decidir si la madre sobrevive al alumbramiento.
Otra aclaración importante es que un año equivale a cuatro días dentro del juego. Esto se debe a que un embarazo sim dura tres días, por lo cual, al momento de referirme a fechas, hablaré por trimestres.
Para contar las andanzas de esta década decidí dividir este post en dos partes: una donde relataré lo sucedido en un formato más narrativo, y una segunda parte más técnica, explicando mecánicas, árboles genealógicos, tiradas y estadísticas de supervivencia.
Esas son las reglas importantes por el momento. Ahora, sin más dilación… que comience la novela turca. (o bueno… inglesa)
/1 hour medieval style Lana del Rey playlist/
- Narración
En los días postreros del siglo XIII, en una pequeña aldea apartada de los grandes caminos del reino, vivían Roger y Margery Hawthorne, matrimonio ya entrado en años y endurecido por la desgracia. Muchos hijos habían traído al mundo, mas la muerte, siempre hambrienta, reclamó a la mayoría antes de alcanzar la adultez. Por ello, grande fue el alivio de ambos cuando lograron desposar a Walter, su primogénito y heredero, con una doncella escogida por la propia Margery. Tal unión no nació del amor, sino de antiguas obligaciones de sangre, pues en su juventud un remoto tío de la mujer había favorecido a Margery, uniéndola en matrimonio con Roger para librarla de la pobreza de su linaje de ovejeros y elevarla a la casa de un honrado orfebre, cuya habilidad con los metales le había otorgado cierto respeto entre las gentes del poblado.
Y sucedió que, con el paso de los años, los descendientes de aquel hombre cayeron en la ruina y las deudas. Movida por la memoria y el deber, Margery persuadió a su esposo de entregar a Walter en matrimonio a Alice Shepherd, una prima tercera perteneciente a aquella rama venida a menos. Como gesto de gratitud hacia el favor recibido décadas atrás, Roger y Margery resolvieron no exigir dote alguno a los Shepherd. La boda fue humilde y sin grandezas; los vecinos llevaron pan negro, cerveza tibia y algunas velas de sebo, mientras el sacerdote bendecía la unión bajo un cielo gris de invierno. Poco tiempo después, Alice concibió un hijo, y la casa Hawthorne volvió a llenarse de esperanza.
En el tercer trimestre del año del Señor de 1300, Gilbert Hawthorne anunció, para desventura de sus padres, su deseo de tomar esposa. La joven en cuestión era Anne, hija de unos humildes peones de construcción que trabajaban levantando muros, caminos y establos para los señores de las tierras cercanas. Roger y Margery deseaban para él un enlace más ventajoso, pues anhelaban unirlo con la hija del herrero, considerada mucho más digna que la única sobreviviente de la casa Sawyer, diezmada antaño por la fiebre tifoidea.
Mas el muchacho persistió en su voluntad y el matrimonio se celebró de todos modos. Pero no halló paz aquella ceremonia, pues, cuando el sacerdote casi concluía las bendiciones, irrumpió Richard Baker, hombre de terrible semblante y colérico ánimo. Venía enfurecido porque Joan, su hija, había sido mancillada por John Hawthorne, el menor de los hermanos, y llevaba ya criatura en el vientre sin haber recibido aún bendición nupcial. Temiendo el escándalo y la vergüenza pública, ambas familias obligaron a los jóvenes a casarse aquella misma jornada. Ningún dote fue requerido, pues para ambas familias bastaba como recompensa evitar semejante deshonra y librarse del escándalo que habría caído sobre sus nombres.
En el último trimestre de aquel mismo año nació Geoffrey, primogénito de Walter y Alice, niño robusto y de fuerte llanto, nombrado así en honor al abuelo materno de Walter. Las campanas de la capilla sonaron aquella tarde, y Roger, ya cansado por los años, afirmó que quizá el Señor aún no había abandonado del todo a su linaje.
No obstante, la dicha no fue completa, pues Roger dividió sus tierras entre sus tres hijos como herencia en vida. Una de aquellas casas permanecía vacía, ya que John había abandonado a Joan durante su preñez y había regresado al hogar paterno como hijo descarriado.
Margery, que siempre mostró blandura hacia el muchacho, lo recibió con brazos abiertos y escuchó sus quejas sobre el temperamento de su esposa. Roger y Walter, por el contrario, lo acogieron con visible disgusto. Walter, hombre prudente y trabajador, consideraba a su hermano un mal presagio. John jamás aprendió oficio ni virtud alguna; despreciaba el trabajo de su padre y prefería la taberna, el juego y el vino. A sus diecinueve años era tenido por muchos como un necio sin remedio, razón por la cual Walter sentía profunda compasión por Joan.
Finalmente, tras severas palabras entre hermanos y largas conversaciones entre las mujeres de la familia, John regresó junto a su esposa. Así pudieron ambos presenciar el nacimiento de su primer hijo, ocurrido en el primer trimestre de 1301. Al niño le dieron el nombre de Richard, esperando así apaciguar la ira del padre de Joan.
En la casa de Gilbert, empero, la fortuna no fue tan generosa. Anne dio a luz a un niño prematuro que exhaló su último aliento pocas horas después de nacer. Y como si el Señor hubiese retirado su favor de aquella familia, Roger Hawthorne, el hombre más anciano de la aldea, murió aquel mismo año a los sesenta inviernos. Dicen algunos que, antes de fallecer, pidió contemplar por última vez a sus nietos vivos, temiendo que el apellido Hawthorne estuviese maldito.
Pocos meses más tarde, Margery siguió a su esposo a la tumba, dejando tras de sí un hogar envuelto en luto. Las gentes del pueblo comentaban que jamás habían visto apagarse tan rápido a una mujer; parecía como si, tras perder a Roger, hubiese perdido también el deseo de permanecer entre los vivos.
Solo una breve alegría llegó cuando Alice parió a Serlo, su segundo hijo. Pero el niño fue reclamado por la muerte antes de cumplir siquiera un año de vida. Alice guardó durante años las pequeñas mantas del infante, incapaz de desprenderse de ellas.
Así transcurrieron los años siguientes entre nacimientos, entierros y cosechas. En 1302 nacieron Gilbert, hijo de Anne, y Simon, hijo de Joan. Las ventas prosperaron, se adquirieron gallinas y una vaca lechera, y Walter junto a Gilbert conocieron una prosperidad jamás vista en su linaje. Incluso comenzaron a recibir encargos de aldeas vecinas, y algunos decían que la habilidad de Roger con la orfebrería había sido heredada con creces por Walter.
Alice y Anne, además, trabaron una amistad tan estrecha que las gentes del pueblo las tenían por hermanas. Juntas cocinaban, lavaban en el río y cuidaban de los niños mientras los hombres trabajaban.
Mas, a pesar de la buena relación entre Alice y Anne, no ocurría lo mismo con Joan, la tercera cuñada. Anne jamás olvidó que la irrupción de Richard Baker había mancillado el día de su boda, mientras que Alice comenzó a resentir los comportamientos esquivos y malintencionados de Joan, cuyos motivos desconocía. Y es que Joan, poco después de haber contraído matrimonio, descubrió que John guardaba un profundo amor por Alice, mas su madre había decidido entregar a la joven al hermano mayor, Walter, a quien consideraba mejor partido. Tal desventura sumió a John en una gran melancolía, y Joan, consumida por los celos y el resentimiento, comenzó a mirar a Alice con amargura.
El año 1303 trajo nuevos hijos varones a ambas casas, mas la desgracia volvió a tocar la puerta de Joan cuando dio a luz a una niña nacida sin vida. Y la sombra de la muerte no abandonó tampoco la casa de Walter, pues la pequeña Maud pereció con apenas un año de edad. A partir de entonces, Alice comenzó a rezar cada noche antes de dormir, temiendo que alguna fuerza oscura rondara a su familia.
En 1305 nació Beatrice, primera niña sana de aquella generación y orgullo de la casa de Gilbert. Su nacimiento fue celebrado con cerveza y carne ahumada, cosa rara entre familias humildes. Pero Alice vivía atormentada por una oscura profecía pronunciada por John en una de sus noches de embriaguez. El hombre, ebrio y fuera de sí, aseguró que la muerte aún reclamaría a otro hijo de Walter antes de terminar el año.
Y el mal augurio se cumplió cuando, tras un parto doloroso, Alice dio a luz a una niña estrangulada por su propio cordón. La llamaron Johanna y fue enterrada en un pequeño camposanto familiar levantado junto a las viviendas. Desde entonces, Alice evitó mirar a John directamente, convencida de que sus palabras atraían desgracias.
En el año del Señor de 1306, Joan alumbró milagrosamente a las gemelas Alianore y Catherine, mientras Geoffrey, hijo de Walter y Alice, alcanzaba la niñez y lograba sobrevivir a los peligros de la primera infancia. Gilbert, por su parte, alcanzó también la plena adultez. Walter comenzó entonces a enseñar a Geoffrey el oficio familiar, permitiéndole pulir pequeñas piezas de metal y sostener herramientas bajo su vigilancia.
Mas el golpe más cruel llegó en el primer trimestre de 1307. Anne entró en labor de parto y trajo al mundo trillizos. La primera criatura, una niña, nació muerta; el segundo, Alan, sobrevivió sano; y el tercero también mostró fuerza y buen aliento. Sin embargo, Anne perdió demasiada sangre y falleció a los veintiséis años. Fue enterrada junto a su hija Blanche y su pequeño Phillip, mientras Gilbert lloraba desconsolado frente a la tumba abierta.
Grande fue la tristeza que embargó a Alice tras la muerte de Anne, pues la había amado como a una hermana verdadera. Durante muchas noches lloró su ausencia y temió por el destino de los cinco hijos que la difunta dejaba atrás. Por ello insistió con fervor a Walter en hallar una nueva esposa para Gilbert cuanto antes, deseando asegurar que las criaturas de Anne recibiesen el cuidado y la ternura que una madre podía ofrecerles.
Gilbert quedó solo al cuidado de cinco criaturas y de las labores del campo. Apenas podía sostener la casa entre llantos infantiles, animales y cosechas. Algunos vecinos llegaron incluso a murmurar que el hombre acabaría perdiendo la razón si continuaba viviendo en semejante miseria.
Aquel mismo año, Richard, primogénito de John y Joan, alcanzó la niñez, sobreviviendo así a los peligros de los primeros años, cosa que muchos en la aldea consideraron casi milagrosa dadas las desgracias que perseguían aquella casa.
Aquel mismo año, Alice dio a luz a Peter, niño que murió a los pocos meses víctima de una infección. El pequeño apenas alcanzó a ser bautizado antes de exhalar el último suspiro.
Finalmente, en el último trimestre de 1307, Gilbert tomó por esposa a Agnes Shepherd, hermana menor de Alice y también viuda. Ambos acordaron un matrimonio de conveniencia y convivencia, pues Agnes no compartiría lecho con Gilbert, sino que dedicaría su vida a la crianza de los hijos de Anne. Aunque muchos en el pueblo cuchicheaban sobre aquel extraño acuerdo, Agnes demostró ser mujer bondadosa y paciente.
El año de 1308 fue tranquilo en comparación con los anteriores. Gilbert II sobrevivió los peligros de la primera infancia y alcanzó la niñez, al igual que Simon, segundo hijo de John y Joan, quien también logró superar aquellos frágiles años en los que tantos niños encontraban la muerte.
Mas Joan volvió a sufrir el tormento de parir una hija muerta, llamada Phillipa. Su matrimonio con John se había tornado miserable. El hombre había malgastado toda la herencia familiar en prostitutas, juego y cerveza, dejando a su esposa y a sus hijos en la miseria. En ocasiones desaparecía durante días enteros, regresando borracho y cubierto de barro.
Solo la madre y las hermanas de Joan la auxiliaban a escondidas con pan y monedas. La mujer vivía consumida por el arrepentimiento, pues jamás supo con certeza quién había sido el verdadero padre de su primer hijo: si John Hawthorne o su primo segundo, herrero que trabajaba directamente para el rey y gozaba de honra y fortuna. Pero Joan, movida por un capricho adolescente y una pasión imprudente, eligió a John como marido y padre de la criatura.
Como si aquello no bastara, la sífilis que su esposo le contagió comenzó a marcar su cuerpo con llagas, y la familia pasó a ser vista como impura y maldita por el resto del poblado. Sus hijos fueron apartados de los demás, incluso de sus propios primos, y más de una vez las mujeres del mercado hicieron la señal de la cruz al verla pasar.
Y en el año de 1309 cayó sobre la aldea una pequeña peste de difteria que arrebató la vida de muchos infantes. La casa Hawthorne no escapó del castigo divino: Christopher, hijo de Walter, murió a los seis años, y poco después perecieron también Henry, aún lactante, y Edmund, hijo de Gilbert.
Las campanas doblaron tantas veces aquel invierno que algunos comenzaron a cubrir las ventanas por miedo a atraer más muerte. Así, una vez más, la desgracia volvió a sentarse a la mesa de los Hawthorne, como si jamás hubiese abandonado aquel hogar.
Tecnico
2.1) personajes y árbol familiar
por ahora solo me centrare en los adultos:
2.2) embarazos
Según las reglas del challenge, cada casa secundaria tiene una cantidad determinada de intentos de embarazo basada en el máximo estipulado para la casa principal. En mi caso decidí dejar el límite en 12 intentos, por lo cual tiré un D12 para Anne, Joan y posteriormente Agnes. Los resultados fueron 9, 5 y 2 respectivamente.
Respecto a esto, es importante aclarar que los embarazos múltiples (gemelos o trillizos) cuentan como un único intento de embarazo. Por ejemplo, un sim que obtuvo un resultado de 5 podría perfectamente terminar teniendo 5 hijos… o 15.
Ahora, esto tampoco significa que todos los niños sobrevivan, porque claramente este challenge odia la felicidad. Pero eso lo veremos en el siguiente punto.
Por ahora, este es el resumen de hijos e intentos restantes:
2.3) muertes
Como siempre, hay nacimientos y hay muertes. Y la verdad es que en esta familia hay MUCHAS muertes.
Durante esta década nacieron 20 niños, de los cuales 11 murieron. A eso se le suma la muerte de dos adultos mayores y una mujer adulta, dejando una mortandad total de 48,2% si consideramos todos los sims que potencialmente podrían haber seguido vivos al final de la década (29 sims en total).
La mayoría de las muertes infantiles ocurrieron durante las primeras etapas de vida:
Bebés: 45,5%
Infantes: 36,4%
Toddler: 18,1%
Niñez: 0%
Para definir quién vive y quién muere durante cumpleaños, enfermedades o partos se lanza un D20. Dependiendo de la etapa vital existen números asociados a muerte automática.
2.4) futuras generaciones
En teoría, según las reglas originales del challenge, cuando los sims de las casas secundarias alcanzan la niñez se debe lanzar un D20 para determinar si logran casarse. Después, ya estando casados, se tira otro dado para definir cuántos intentos de embarazo tendrán.
Pero considerando que la mortandad infantil está siendo ridículamente alta, decidí modificar un poco la regla y hacer la tirada recién cuando lleguen a la adolescencia. Principalmente porque no quiero sufrir viendo cómo muere el único niño casable de toda una generación después de haber sobrevivido milagrosamente la infancia.
Especialmente considerando las cosas horribles que vienen más adelante.
2.5) acontecimientos
Durante esta primera década realmente no ocurrieron eventos históricos importantes. La familia sufrió principalmente por culpa de sus propias tragedias internas y por la capacidad de John Hawthorne de convertir cualquier situación en una calamidad.
Pero como spoiler: para la siguiente década se viene la Gran Hambruna.
Y eso es apenas el comienzo.
Más adelante aparecen guerras, epidemias todavía peores, crisis económicas, problemas religiosos y básicamente todos los horrores que uno podría experimentar viviendo en el siglo XVI.
No sé sinceramente si esta familia logrará sobrevivir el siglo. Manden ayuda.
2.6) línea de sucesión
Debido a la época en la que comienza el challenge, la línea de herederos es únicamente masculina, a menos que ya no queden descendientes varones directos.
Sé que suena raro, pero déjenme explicar.
Actualmente el heredero principal de la familia es Geoffrey Hawthorne, hijo de Walter y Alice. Si Geoffrey muriera la línea sucesoria pasaría a la rama de Gilbert, convirtiendo a Gilbert II en el nuevo heredero.
Si Gilbert II muriera, la sucesión continuaría con Alan; luego con Eustace; y si todos ellos fallecieran sin descendencia, recién ahí la línea pasaría al esposo de Beatrice antes de considerar a la descendencia de John.
En caso de que eventualmente heredara una mujer por falta total de descendientes masculinos, el apellido familiar cambiaría al del marido, tal como ocurría históricamente en muchos casos de la época. Sin embargo, eso no significaría el fin del challenge, ya que lo importante es mantener el linaje biológico y la continuidad de la familia, aunque el apellido Hawthorne desaparezca con el paso de las generaciones.
P.D. perdón si las imágenes se desacomodan, cuando lo edito se ven bien y cuando lo subo siempre valen pico
P.D.2 retratos familiares 1309
P.D.3 camposanto de los Hawthorne en 1309




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el diablo, tardaré tres días hábiles en leerlo todo
ReplyDeletepd: los sims 3 es mejor muajajaj
a partir del siguiente capitulo voy a poner un resumen de menos de 100 palabras, lo juro
Deletees tan largo que para hablar del blog de la domi tendría que citarlo en apa7
ReplyDeletePlease do
Deletecon mi internet de hace un año me demoraría una semana solo en que cargara todo el texto
ReplyDeletepreferirían capítulos mas cortos cada media década o les gusta el formato de década completa?
ReplyDeletetodo condensado, i like it this way
Deletewn, quien chucha querría casarse con john
ReplyDeleteJoan y solamente Joan, y se arrepintió
Deleteo sea, a los más hdp les sobrevivieron más hijos, esto no es posible, dios es injusto
ReplyDeleteespera ver la remontada del siglo en la próxima década
DeleteOE DALE UN DESCANSO A GILBERT Q WEÁ, m lo maltratan déjenmelo a mí yo lo cuido
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