Tuesday, June 30, 2026

Porque todos creen que pueden opinar sobre mi peso?

"Todos" es una exageración pero ya entenderán a que me refiero...

Como ustedes ya saben, mi mamá se hizo la operación bariátrica, o sea, le quitaron una parte del estómago. Desde que la operaron hasta ahora ha bajado 20 kilos, un montón tengo que decir. Pero hay un problema, su perdida de peso se ha detenido bastante, y yo estoy sufriendo las consecuencias.

Mi mamá tiene un problema: le encantan las soluciones rápidas y fáciles.

Se operó y durante los primeros tres meses bajó 10 kilos, lo cual es maravilloso. Pero esa pérdida de peso se debió, primero, a la cirugía y, segundo, a que yo controlaba prácticamente todas sus comidas. Mi mamá nunca fue capaz de seguir las indicaciones de la nutri por sí sola, no había caso de que respetara la dieta si yo no intervenía.

Cuando volví a la U y dejé de estar encima de lo que comía, su pérdida de peso se estancó. Sin que yo la paquee, come lo que se le ocurre. Y créanme, no existe operación en el mundo que te quite los malos hábitos. Eso es algo mental y, aparentemente, ella no tiene la fuerza de voluntad para restringirse de los alimentos que sabe que no debería comer.

Por ejemplo, el mes pasado decidió hacer reuniones familiares todos los fines de semana, especialmente los sábados. Y ustedes dirán: "¿Qué tiene eso de malo?".

El problema es que aprovechaba esas reuniones para comprar cosas dulces: tartaletas, tortas, queques... todas cosas que, en teoría, ahora puede comer, pero con moderación. Un pedazo pequeño una vez a la semana.

Yo al principio le decía que no era necesario comprar nada, pero ella insistía en que había que tener algo dulce para acompañar el té de los invitados.

De los invitados, ojo.

Al final casi nadie se comía los postres. Entonces ella se comía un pedazo después de almuerzo, otro a la hora de once, otro al día siguiente de desayuno y así sucesivamente hasta que se acababan.

Después, a fin de mes, fue a control con la nutri y volvió toda bajoneada porque había subido de peso y también su porcentaje de grasa corporal.

Yo no le dije nada, pero por dentro pensaba: "Obvio que vas a subir de peso si no puedes controlarte".

La semana pasada llegó con KFC a la casa y lo llamó "almuerzo". La verdad, no creo que en su próxima visita con la nutri las cosas estén mucho mejor.

Ahora, ustedes dirán: "¿Y qué tiene que ver todo esto con el título del blog?".

Bueno, todo lo que les conté hasta ahora era solo la introducción del verdadero problema.

Desde que mi mamá empezó a estancarse en su pérdida de peso, comenzó a hacer comentarios muy extraños sobre mí.

He recibido, en repetidas ocasiones, amenazas de su parte de hacerme tomar pastillas para aumentar el apetito.

Yo creo que, en el fondo, solo quiere que sea tan gorda como ella para no sentirse tan mal. Pero la verdad es que no tengo ningún interés en subir de peso. Me he esforzado muchísimo por cambiar los malos hábitos que tenía con la comida para llegar a los 50 kilos y pienso seguir cuidándome. Que ella no sea capaz de poner un poco de voluntad en lo que se mete a la boca no es mi problema, y tampoco debería recibir ese tipo de amenazas que, aunque probablemente no las diga en serio, sí me parecen completamente fuera de lugar.

Al final siento que le molesta que yo sea joven y tenga un peso saludable, mientras que ella sigue lidiando con la obesidad. Y no lo digo yo, lo dice su propia nutri. (como acotación, la parte de "joven y saludable" me lo dijo textual una vez, fue full incomodo)

No son solo las amenazas con las pastillas. También están los comentarios constantes sobre mi cuerpo. Insiste en decirme que estoy "muy flaca", pero yo no considero que eso sea cierto. Definitivamente no estoy "muy flaca". Ni siquiera me considero flaca, diría que estoy en el rango de midsize.

Y siento que, a fuerza de repetir que estoy demasiado delgada, intenta que deje de preocuparme por mi alimentación, adopte nuevamente sus malos hábitos y vuelva a subir de peso.

And I don't want that.

Mi mamá no es el único problema, mi hermana, por otro lado, es incluso peor.

Después de crecer escuchando a mi hermana hablar de cómo, cuando era adolescente, era súper delgada —"la mitad de lo que eres tú ahora", me decía siempre—, ahora terminó siendo una obesa más. Debe estar pesando sobre los 90 kilos y mide 1,55 m con suerte.

Le han dicho varias veces que cambie sus hábitos y que lleve un estilo de vida más saludable(sobre todo porque su obesidad esta afectando seriamente su salud), pero ella es completamente renuente a hacerlo. Siempre pone la excusa de que está muy ocupada como para preocuparse de esas cosas. Y yo me pregunto: ¿qué tan ocupada puede estar una persona desempleada y sin hijos? Literalmente, cada vez que voy a su casa la encuentro acostada y en pijama. Incluso cuando trabajaba, solo hacía media jornada y de forma online, así que tenía más tiempo que la mayoría de los adultos para preocuparse de su salud.

Yo podría escribir una tesis completa sobre las actitudes y decisiones de mi hermana que me parecen detestables, quizás algún día lo haga. Pero, sin duda, la primera es cuando opina sin dar el ejemplo. Me molesta muchísimo que se dé el tiempo de comentar respecto a mi aspecto físico cuando su estilo de vida es de todo menos ejemplar.

Si me va a hablar de vida sana, entonces que primero baje los 30 kilos de grasa que le sobran y después hablamos (léase con voz de Regina George). Ok, eso fue un poco fuerte jsjsj, pero es verdad. Yo no voy a escuchar consejos de nutrición de una persona obesa. Más bien, para mí, es la demostración perfecta de lo que no debo replicar.

Y creo que ella siente (aun que sea un poco) envidia de mí. Mi mamá creo que tiene un problema de impulsos, pero la Eli... la Eli tiene rabia. Lo noto en la forma en que se enoja o incluso se entristece cuando me pasan cosas buenas o consigo algún logro. Y es que no es mi culpa que ella tome malas decisiones.

Quizás algún día haga un blog hablando solo de esto, porque son veinte años de anécdotas. Pero, idk, a veces siento que ellas son el problema. Otras veces, en cambio, pienso que quizás la problemática soy yo. Quizás me tomo demasiado en serio todo lo relacionado con el peso y termino interpretando sus comentarios desde esa perspectiva.

3 comments:

  1. NANANA, QUE PUTA MIERDA, definitivamente tu vieja y hermana están peleando con espejos, que paja, weón

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  2. tú dale, sigue cuidándote, creo q te pediré consejos pq también tengo la mala costumbre d comer weás dulces lmaoo ayuda es una adicción

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    Replies
    1. Yo la verdad, tengo una adicción a las cosas dulces. Al final, la clave para comer sano no es demonizar la comida, sino aprender a escuchar a tu cuerpo y entender qué necesita. Yo como dulces todas las semanas, pero siempre cuido las porciones para disfrutar sin comprometer mi salud a largo plazo.

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